Sorprendió el Indec con la corrección del dato de mayo, que
había anticipado con un leve aumento de 0,1% en el mes y estancamiento
en el cotejo interanual, al dar cuenta ahora de sendas disminuciones de
0,2% y 0,3%, respectivamente. De ahí que para algunos analistas se trató de "la primera retracción que reconoce el cuestionado organismo de estadística".
La fuerte contracción que volvieron a exhibir las producciones de automotores y del sector siderometalúrgico, junto a la debilidad que mantuvieron la construcción y el comercio, explicaron gran parte de la pérdida del país de la capacidad para generar riqueza.
De todas formas, para el organismo oficial de estadística, la actividad agregada en el primer semestre se ubicó 1,1% por arriba del nivel de igual tramo del año anterior, mientras que el promedio móvil de doce meses acusó un crecimiento de 3,3 por ciento.
No
obstante el intento por seguir mostrando una realidad positiva, en
contraste con la que estiman las consultoras privadas, a partir de
datos confiables de cámaras empresarias, de indicadores financieros que
recaba el Banco Central y del desempeño del comercio y de los negocios
en el mercado de valores, el Indec no pudo ocultar que en el semestre se registraron tres meses con variaciones negativas.
Pero no sólo eso, el
promedio móvil de doce meses del EMAE da cuenta de 14 meses
consecutivos de la tasa de desaceleración del ritmo de crecimiento de
la economía.
Ese panorama está en línea con lo anticipado por las consultoras privadas, como el Estudio Ferreres que calculó para junio una caída del PBI 5,5% en comparación con un año antes y de 5,8% en los seis meses.
Baja también del uso de un insumo básico
El Indec también dio cuenta de una nueva disminución del Indicador Sintético de Energía en junio de 2,1% en comparación con igual mes del año anterior y de 6,9% en el acumulado del primer semestre respecto de igual período de 2008.
Pese
a la contundencia de ese dato, que luce consistente con la percepción
de la mayoría de los agentes económicos, según se expresó en las urnas
el 28 de junio, el Indec prefirió destacar que "la producción
de las formas secundarias de energía seleccionadas para el cálculo del
Índice registró una variación positiva del 14,5% entre mayo y junio del corriente año, en la serie con estacionalidad; y un alza del 6,5% en la serie desestacionalizada".
Asimismo, en el caso del segundo trimestre, la información oficial mostró que se quebró una serie de 4 períodos consecutivos de variaciones interanuales negativas, al exhibir una suba de 1,8% en comparación en el período enero a marzo, en valores desestacionalizados.
Sin embargo, la
actividad energética del segundo trimestre de 2009 con relación al
mismo trimestre del año pasado observó un descenso del 5,6% en términos
desestacionalizados.
Como es habitual, el EMAE no se presenta en forma desagregado. Sin embargo, según los cálculos del Estudio Ferreres el sector más contractivo, tanto en el mes como en el acumulado, fue el agropecuario, a partir de la concurrencia de sendas caídas en las producciones agrícola y ganadera.
A partir de ahí no sorprendió que el segundo rubro con mayor declinación fuera el comercio, más aún porque también exhibe un cuadro recesivo el sector industrial.
fuente: Infobae.com